viernes, 21 de septiembre de 2012

Creatividad.

Hoy me apetece salir de casa y dar un paseo por las ideas de mi huerta con el fin de hacer una rica ensalada.

El proceso evolutivo natural posee en si mismo las unidades básicas y las normas de interacción entre las piezas, no hace falta nada mas. Cuando las condiciones son propicias en un lugar, comienza el lanzamiento de millones de dados, solo se dará vida donde sea posible que se dé, y será inevitable. La inercia del mundo propiciará el lanzamiento de más y más dados, seguirán apareciendo combinaciones orgánicas que sobrevivan y otras morirán por la aparición de estas, y eso pasará, y seguirán apeciendo una y otra vez posibilidades nuevas que pueden caber en ese organigrama, inteactuando lo viejo con lo nuevo. Paso a paso, un poco más allá, con una velocidad cansina, sin prisa pero sin pausa, empleando miles de millones de años. Los modelos antiguos no se eliminan por antiguos, toda especie, toda posible especie que pueda sobrevivir en el nuevo ecosistema, vive, puede vivir miles y miles de años, incluso para siempre.

La creatividad de nuestra mente es lo propiamente humano, y funciona de manera muy parecida al proceso evolutivo natural, lanzamos hipótesis, imaginamos soluciones, posibilidades, luego escogemos una y la llevamos a la practica, comprobamos si ese modelo imaginado, si esa posibilidad resiste la realidad, la experiencia, el éxito-fracaso. En nuestra vida sentimental funciona también así, a veces, se cortocircuita, cometemos el mismo error una y otra vez, aferrándonos como un naufrago a la deriva a una tabla de madera. 

Escribimos nuestra Historia, destacando lo "importante", y se considera que lo importante son los objetivos conseguidos no el como sino simplemente el fin. Sin embargo, y resulta algo contradictorio, el fin, es decir, lo que hay en el mundo humano, si se aprecia con distancia es "un como se consiguen y hacen las cosas", "un modelo de relación entre los miembros de la especie", el fin parece ser un organigrama, un modelo, por qué no decirlo, una especie de código o ética, que permita la convivencia y la vida, y esto no niega la voluntad de libertad que nace de cada individuo y de cada grupo.

Muchos inciden en que lo importante es sobrevivir, sin duda es el primer paso, pero creo que a estas alturas podemos ya vislumbrar que el "como se vive" es realmente lo más importante de la existencia humana, y posiblemente sea el objetivo que persigue nuestra historia.

Que pena dan esas palabras de comentaristas a sueldo, políticos y empresarios ávidos de beneficios, "...deberíamos aprender de lo chinos, trabajan todo el día, no se quejan, cobran lo que les den".

Pretenden convertirnos en esclavos, ¿para qué?, ¿ para quién?, no merece la pena vivir así, es más digno, más humano, forzar un cambio de modelo.


martes, 4 de septiembre de 2012

La Saeta (Antonio Machado)

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!


¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!



Hay poemas que lo dicen todo, sin la necesidad que tenemos algunos de "rumiar" mil pensamientos, tal vez la poesía sea el lenguaje más profundo, más real, para la gente más fuerte, para los que caminan sin disfraz, a pecho descubierto.